Daños materiales graves

Se considera que existen daños materiales graves cuando una afectación dolosa a una cosa ajena cumple al mismo tiempo un criterio de calificación, como por ejemplo, una protección especial de la cosa o una elevada cuantía de los daños.

Daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) explicados de forma sencilla. Calificación, límites de valor y consecuencias. Infórmese ahora.
Rechtsanwalt Sebastian Riedlmair Sebastian Riedlmair
Harlander & Partner Rechtsanwälte
„Los daños materiales graves comienzan allí donde una mera afectación se convierte en una injerencia en valores con especial importancia económica o social.“

Elemento objetivo del delito

El tipo objetivo delictivo del artículo 126 del Código Penal (StGB) presupone en primer lugar daños materiales en el sentido del artículo 125 del Código Penal (StGB), es decir, una afectación dolosa a una cosa ajena, por la que se modifica negativamente su estado o su aptitud para el uso. Sin embargo, solo se considera que existen daños materiales graves cuando además se materializa una circunstancia agravante legalmente establecida.

Entre estas circunstancias agravantes se encuentran especialmente los daños a objetos de culto religioso, a tumbas o lugares conmemorativos de difuntos, a monumentos públicos u objetos protegidos como patrimonio histórico, así como a cosas de valor científico, folclórico, artístico o histórico, siempre que se encuentren en lugares de acceso público. Igualmente, se consideran agravantes las injerencias en componentes esenciales de la infraestructura crítica, como por ejemplo, instalaciones de suministro o sistemas relevantes para la seguridad.

También se considera que existen daños materiales graves cuando el hecho causa un daño de más de 5.000 €. En caso de daños especialmente elevados a partir de 300.000 €, la ley habla de una forma aún más grave de daños materiales, que conlleva una amenaza penal correspondientemente mayor. De este modo, el artículo 126 del Código Penal (StGB) protege tanto la integridad de cosas especialmente significativas como el considerable interés económico en su conservación.

Pasos de verificación

Sujeto activo:

El sujeto activo puede ser cualquier persona penalmente responsable que afecte a una cosa ajena y, al hacerlo, materialice una de las circunstancias agravantes. La persona del autor es irrelevante; lo decisivo es la importancia objetiva de la cosa o la cuantía del daño causado.

Sujeto pasivo:

El objeto material es toda cosa corporal ajena que, bien por su importancia religiosa, cultural, histórica, científica o social, está sujeta a una mayor protección, o bien cuya afectación causa un daño económico considerable. Entre ellas se encuentran los objetos utilizados con fines religiosos, las tumbas, los monumentos o piezas de colección de acceso público, los objetos protegidos como patrimonio histórico, los objetos de valor cultural o científico, así como las instalaciones o componentes que son esenciales para la infraestructura crítica. Asimismo, se incluyen todas las cosas cuya afectación cause un daño superior a 5.000 € o superior a 300.000 €.

Acción delictiva:

La acción delictiva corresponde a la del artículo 125 del Código Penal (StGB) e incluye todo comportamiento que empeore el estado de una cosa ajena. Entre ellos se encuentran el destruir, el dañar, el desfigurar o el inutilizar. Para el artículo 126 del Código Penal (StGB), esta acción debe cumplir además uno de los requisitos agravantes descritos anteriormente, es decir, o bien afectar a una cosa especialmente protegida, o bien causar un daño considerable.

Resultado de la acción:

El resultado delictivo consiste, por un lado, en la afectación de la cosa en sí y, por otro, en la materialización de la circunstancia agravante. Esto significa: La cosa debe sufrir objetivamente un perjuicio, y este perjuicio debe afectar o bien a una cosa especialmente protegida, o bien superar un daño mínimo definido por ley. En caso de daños superiores a 5.000 €, se trata de daños materiales graves; en caso de daños superiores a 300.000 €, se trata de la forma especialmente grave según el apartado 2.

Se considera que existen daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) cuando unos daños materiales según el artículo 125 del Código Penal (StGB) se cometen en circunstancias que el legislador califica como especialmente significativas o de gran trascendencia. El tipo delictivo presupone que una cosa ajena es afectada dolosamente en su estado o en su función y, al mismo tiempo, se cumple un criterio de calificación, porque la cosa afectada está asignada a un ámbito de protección especial o el daño causado supera un límite de valor legal. La calificación distingue claramente el hecho delictivo básico y conduce a una amenaza penal notablemente más severa.

Causalidad:

El resultado delictivo debe haber sido causado por el comportamiento del autor. Sin la acción, no se habría producido ni la afectación ni la circunstancia agravante.

Imputación objetiva:

El resultado es objetivamente imputable si se materializa el riesgo que el artículo 126 del Código Penal (StGB) pretende evitar: la afectación de cosas especialmente protegidas o especialmente valiosas o la producción de daños económicos considerables. Las causas atípicas o totalmente independientes no son imputables.

Rechtsanwalt Peter Harlander Peter Harlander
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„El que unos daños materiales se consideren graves se decide por la cuantía demostrable de los daños y la especial necesidad de protección del objeto, no por la valoración espontánea de los implicados.“
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Delimitación de otros delitos

El tipo delictivo de los daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) abarca los casos en los que una cosa ajena es destruida, dañada, desfigurada o inutilizada dolosamente y, además, existe una circunstancia agravante. El punto central sigue siendo la afectación del estado o de la función de una cosa, pero en un ámbito que, por su especial necesidad de protección o sus considerables consecuencias perjudiciales, recibe un mayor peso en el derecho penal. El ilícito se deriva, por tanto, tanto de la injerencia en la propiedad ajena como de la mayor importancia del objeto afectado o de la excepcional cuantía de los daños.

Concurrencias:

Concurrencia real:

Existe una concurrencia real cuando a los daños materiales graves se suman otros delitos autónomos contra el patrimonio o la propiedad, como por ejemplo, hurto, allanamiento de morada, amenaza peligrosa o allanamiento con escalo. La afectación de una cosa sigue siendo un contenido ilícito independiente y no se ve desplazado. Si se materializan varias lesiones de bienes jurídicos, los delitos se producen de forma simultánea con regularidad.

Concurrencia irreal:

Un desplazamiento por razón de especialidad solo entra en consideración cuando otro tipo delictivo abarca todo el contenido ilícito por completo. Esto es raro, pero puede ser relevante en delitos cuyo punto central reside expresamente en la destrucción o inutilización de determinados objetos.

A la inversa, el propio artículo 126 del Código Penal (StGB) despliega especialidad frente al artículo 125 del Código Penal (StGB) si existe una circunstancia agravante y el hecho delictivo cae, por tanto, en el ámbito de protección superior.

Pluralidad de hechos:

Existe una pluralidad de hechos delictivos cuando se cometen varios daños materiales graves de forma autónoma, por ejemplo, cuando se dañan diferentes objetos protegidos o se realizan injerencias separadas en el tiempo. Cada afectación dolosa constituye un hecho delictivo propio, siempre que no exista una unidad de acción natural.

Acción continuada:

Se puede suponer un hecho delictivo unitario cuando las afectaciones repetidas están directamente relacionadas y siguen un dolo unitario, por ejemplo, cuando se dañan sucesivamente varios objetos valiosos o especialmente protegidos. El hecho delictivo finaliza en cuanto no se producen más injerencias o el autor abandona su dolo.

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„El daño a la propiedad y los delitos patrimoniales suelen entrelazarse; lo decisivo es qué bien jurídico se ve afectado y si está en primer plano el perjuicio de la propiedad o el daño patrimonial.“

Carga y valoración de la prueba

Fiscalía:

La fiscalía debe demostrar que el acusado ha destruido, dañado, desfigurado o inutilizado una propiedad ajena. Lo decisivo es la prueba de una intervención real en la sustancia física o la capacidad funcional de la propiedad. No se trata de valoraciones sobre la gravedad del daño, sino de la circunstancia objetiva de que la propiedad se ha visto perjudicada en su estado o su utilidad.

En el caso de los daños materiales graves, debe demostrarse además que existió una circunstancia especial, por ejemplo, que la cosa era algo especial o estaba especialmente protegida, o que se produjo un daño elevado.

En particular, debe demostrarse que

La fiscalía también tiene que demostrar si el supuesto daño es objetivamente constatable, por ejemplo, mediante rastros, testigos o peritajes técnicos.

Tribunal:

El tribunal examina todas las pruebas en el contexto general y valora si, según criterios objetivos, se ha producido un perjuicio de la propiedad. El centro de atención es la cuestión de si la propiedad ha sido realmente dañada o inutilizada y si la intervención puede atribuirse al acusado.

Para ello, el tribunal tiene en cuenta en particular:

El tribunal distingue claramente entre meras bagatelas, huellas de uso habituales o alteraciones sin carácter de intervención que no constituyen un daño constitutivo de delito.

Persona acusada:

La persona acusada no tiene la carga de la prueba. Sin embargo, puede señalar dudas razonables, especialmente en cuanto a

También puede exponer que determinadas medidas son meras acciones preparatorias, ayudas de enfermería sin carácter de intervención o se han realizado con el consentimiento del afectado.

Valoración típica

En la práctica, en el caso del artículo 126 del Código Penal (StGB) son especialmente importantes las siguientes pruebas:

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„La documentación fotográfica, los peritajes técnicos y las cronologías comprensibles son regularmente decisivos en el procedimiento de daño a la propiedad para aclarar la causa, el alcance y la imputabilidad de un supuesto daño.“
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Ejemplos prácticos

Estos ejemplos demuestran que existen daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) cuando la cosa dañada presenta o bien un elevado daño económico, o bien está especialmente protegida y el autor, sin embargo, interviene sin consentimiento y provoca una afectación objetiva.

Elemento subjetivo del delito

El tipo subjetivo delictivo de los daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) exige dolo. El autor debe saber que daña, destruye, desfigura o inutiliza una cosa ajena y que esta injerencia es objetivamente apta para afectar al estado o a la aptitud para el uso de la cosa. Además, debe comprender al menos que existe una circunstancia especial que convierte el hecho delictivo en daños materiales graves, por ejemplo, que la cosa está especialmente protegida o que su comportamiento puede causar un daño considerable.

Por lo tanto, el autor debe comprender que su comportamiento, en la imagen global, constituye una injerencia dirigida a una cosa ajena y que es típicamente apto para afectar a su estado o a su función. Para la calificación es suficiente con que el autor considere seriamente posible las circunstancias especiales de la cosa o la posibilidad de un daño elevado y se conforme con esta consecuencia. No es necesario un dolo intencional que vaya más allá; es suficiente con el dolo eventual.

No existe un tipo subjetivo delictivo cuando el autor cree seriamente que está legitimado para modificar o tratar la cosa, que la injerencia es deseada por el legitimado o que la acción es objetivamente necesaria para la prevención de peligros. Quien parte de la base de que actúa legítimamente o supone erróneamente un consentimiento, no cumple los requisitos del artículo 126 del Código Penal (StGB).

En última instancia, actúa dolosamente quien sabe y pretende conscientemente empeorar el estado de una cosa ajena o afectar a su utilidad, y al mismo tiempo asume al menos de forma tácita las circunstancias especiales que califican el hecho delictivo como daños materiales graves.

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Culpabilidad y errores

Error de prohibición:

Un error de prohibición solo exime de responsabilidad si era inevitable. Quien realiza una conducta que interfiere de forma reconocible en los derechos de otros, no puede alegar que no reconoció la ilicitud. Todos están obligados a informarse sobre los límites legales de su actuación. Un mero desconocimiento o un error imprudente no eximen de responsabilidad.

Principio de culpabilidad:

Solo es punible quien actúa de forma culpable. Los delitos dolosos exigen que el autor reconozca el suceso esencial y al menos lo asuma con conocimiento de causa. Si falta este dolo, por ejemplo, porque el autor asume erróneamente que su conducta está permitida o es secundada voluntariamente, a lo sumo existe negligencia. Esta no es suficiente en los delitos dolosos.

Incapacidad de imputación:

No incurre en culpabilidad quien, en el momento del hecho, no era capaz de comprender la ilicitud de su actuación o de actuar conforme a dicha comprensión debido a un trastorno mental grave, una alteración mental patológica o una incapacidad de control significativa. En caso de dudas correspondientes, se solicitará un dictamen psiquiátrico.

Estado de necesidad exculpante:

Puede existir un estado de necesidad exculpante si el autor actúa en una situación de coacción extrema para evitar un peligro agudo para su propia vida o la vida de otros. La conducta sigue siendo ilícita, pero puede tener un efecto atenuante de la culpabilidad o exculpante si no existía otra salida.

Legítima defensa putativa:

Quien cree erróneamente que está legitimado para realizar un acto de defensa, actúa sin dolo si el error era serio y comprensible. Tal error puede atenuar o excluir la culpabilidad. Sin embargo, si persiste una infracción del deber de cuidado, se considerará una valoración negligente o atenuante de la pena, pero no una justificación.

Suspensión de la pena y desvío

Desvío:

Una remisión es en el caso de los daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) no excluida, pero sí claramente limitada. El tipo delictivo se refiere o bien a cosas especialmente protegidas, o bien a cuantías de daños considerables, lo que indica con regularidad un ilícito mayor y una mayor responsabilidad del autor.

En los casos en los que la circunstancia agravante solo se alcanza por poco, el autor muestra inmediatamente su comprensión y las consecuencias pueden compensarse rápidamente, puede examinarse no obstante una remisión. Sin embargo, cuanto mayor sea el peso de la especial necesidad de protección del objeto o la cuantía del daño producido, tanto más improbable será un procedimiento de remisión.

Se puede examinar una desviación si

Si entra en consideración una remisión, el tribunal puede ordenar prestaciones pecuniarias, prestaciones de utilidad pública, instrucciones de asistencia o una conciliación. Una remisión no conlleva ninguna declaración de culpabilidad ni ninguna inscripción en el registro de antecedentes penales.

Exclusión del desvío:

Se excluye la diversión si

Solo en caso de una culpa claramente mínima y de una comprensión inmediata puede examinarse si es admisible un procedimiento de remisión excepcional. En la práctica, la remisión es en el caso del artículo 126 del Código Penal (StGB) posible, pero rara debido a la gravedad típica del cuadro fáctico.

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„Cuanto mayor sea el daño y cuanto más digna de protección sea la cosa afectada, tanto más estrecho será el margen de maniobra para la remisión y tanto más importante será una estrategia de defensa preparada de forma temprana y estructurada.“
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Determinación de la pena y consecuencias

El tribunal determina la pena según la magnitud del daño, según el tipo, duración e intensidad de la intervención en la cosa, así como la medida en que la destrucción, daño, desfiguración o inutilización haya afectado al valor o la funcionalidad de la cosa afectada. Es determinante si el autor ha actuado repetidamente, de forma dirigida o planificada durante un período de tiempo más largo y si el comportamiento ha causado una perceptible afectación de la propiedad.

Existen circunstancias agravantes, en particular, cuando

Las circunstancias atenuantes son, por ejemplo

El tribunal puede suspender condicionalmente una pena de prisión si no supera los dos años y el autor presenta un pronóstico social positivo.

Marco penal

Los daños materiales graves conocen dos marcos penales diferentes. Lo decisivo es qué circunstancia especial cumple el tipo delictivo.

Si la afectación recae sobre una cosa especialmente protegida, como por ejemplo, un monumento, una tumba, un objeto de culto religioso, una pieza de valor científico o cultural o una parte de la infraestructura crítica, o si el hecho delictivo causa un daño de más de 5.000 €, se amenaza con una pena de prisión de hasta dos años. Aquí no existe una pena mínima. El tribunal puede determinar la pena dentro de este marco según las circunstancias del caso individual.

Si el acto conlleva un daño excepcionalmente elevado de más de 300.000 €, se aplica un marco penal considerablemente más estricto. En estos casos, la pena de prisión es de al menos seis meses y como máximo cinco años. La ley parte aquí de una afectación económica especialmente grave, por lo que es obligatoria una pena mínima.

Circunstancias como una disculpa posterior, el intento de reparación o la finalización voluntaria de la conducta perjudicial no modifican el marco penal legal. Dichos factores se tienen en cuenta exclusivamente en el marco de la determinación de la pena.

La punibilidad solo desaparece si interviene una causa de justificación, como la legítima defensa o el ejercicio legítimo de un derecho de posesión. En tales casos, ni siquiera se aplica el marco penal, porque el acto jurídicamente no es reprochable.

Multa – sistema de cuotas diarias

El Derecho Penal austriaco calcula las multas según el sistema de cuotas diarias. El número de cuotas diarias depende de la culpabilidad, el importe por día de la capacidad económica. De este modo, la pena se adapta a las circunstancias personales y, sin embargo, sigue siendo perceptible.

Indicación:

En el caso de daños materiales graves, una multa solo se considera en casos excepcionales, por ejemplo, si la circunstancia cualificadora está poco marcada y el daño se compensó rápidamente.

Pena de prisión y suspensión (parcial) condicional

Artículo 37 del Código Penal (StGB): Si la amenaza penal legal alcanza hasta cinco años, el tribunal puede imponer una multa en lugar de una pena de prisión breve de un año como máximo. Por lo tanto, esta posibilidad también existe en el caso de daños materiales graves.
En la práctica, el artículo 37 del Código Penal (StGB) se aplica de forma más restrictiva en el caso del artículo 126 del Código Penal (StGB), porque el tipo penal comprende objetos especialmente protegidos o se ha producido un daño considerable. Una aplicación se considera sobre todo si la circunstancia cualificadora se cumple por poco, el daño se compensó rápidamente y no existen antecedentes relevantes.

Artículo 43 del Código Penal (StGB): Se puede suspender condicionalmente una pena de prisión si no supera los dos años y el autor tiene un pronóstico social positivo. Esta posibilidad también existe en el caso de daños materiales graves.
Se concede de forma más restrictiva una suspensión condicional si se han visto afectados bienes especialmente dignos de protección, si existe un daño material considerable o si la conducta se produjo de forma consciente, dolosa o reiterada. Una suspensión condicional es realista sobre todo si el daño se ha reparado por completo, el autor es comprensivo y la cualificación se encuentra en el límite inferior.

Artículo 43a del Código Penal (StGB): La suspensión parcialmente condicional permite una combinación de parte de la pena incondicional y suspendida condicionalmente. Es posible en el caso de penas superiores a seis meses y hasta dos años.
En el caso de daños materiales graves, el artículo 43a del Código Penal (StGB) puede, por lo tanto, adquirir una importancia práctica, especialmente si la pena adecuada a la culpabilidad se sitúa entre seis meses y dos años debido a la suma de los daños o a la especial protección. En casos especialmente graves con penas superiores a dos años, por ejemplo, en el caso de daños superiores a 300.000 €, se excluye el artículo 43a del Código Penal (StGB).

Artículos 50 a 52 del Código Penal (StGB): El tribunal puede impartir instrucciones y ordenar asistencia para la libertad condicional. A menudo, estas se refieren a la reparación de los daños, la evitación de nuevos conflictos o medidas programáticas como los entrenamientos de conducta. El objetivo es compensar el daño causado y garantizar que el autor se abstenga de realizar actos similares en el futuro.

Competencia de los tribunales

Competencia material

Para los daños materiales graves, debido a la mayor amenaza penal, es competente en principio el Tribunal Regional como juez único. Los delitos con una posible pena de prisión de hasta seis meses o una multa de cuantía comparable entran, según la norma legal, en la competencia en primera instancia de los Tribunales de Distrito.

Dado que los daños materiales graves prevén, sin embargo, un marco penal considerablemente más elevado, existe motivo para recurrir al Tribunal Regional como juez único. No se considera un tribunal de escabinos, porque para ello debería estar prevista una amenaza penal considerablemente mayor.

Se excluye un jurado popular, ya que en este ámbito delictivo no se dispone de penas especialmente graves.

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„La competencia del tribunal en caso de daños materiales se rige en primer lugar por el lugar del delito y la amenaza penal legal, no por la importancia subjetiva del incidente para los implicados.“

Competencia territorial

Es competente el tribunal en el lugar del daño. Es decisivo dónde se destruyó, dañó o inutilizó realmente la cosa.

Si el lugar del delito no puede determinarse claramente, la competencia se rige por

El procedimiento se lleva a cabo donde mejor se garantice una realización adecuada y ordenada.

Recurso

Contra las sentencias del Tribunal Regional como juez único es posible interponer un recurso ante el Tribunal Regional o ante el Tribunal Regional Superior, según el tipo de impugnación. El Tribunal Regional decide como tribunal de apelación sobre la culpabilidad, la pena y las costas.

Las decisiones del tribunal regional pueden impugnarse posteriormente mediante un recurso de nulidad o una nueva apelación ante el Tribunal Supremo, siempre que se cumplan los requisitos legales.

Demandas civiles en el proceso penal

En el caso de daños materiales graves, la persona perjudicada puede hacer valer sus pretensiones de Derecho civil directamente en el proceso penal como parte perjudicada. Dado que el delito constituye una injerencia en la propiedad o la utilidad de una cosa, las pretensiones se refieren en particular a los gastos de reparación, los gastos de reposición, la depreciación, los gastos de limpieza, la pérdida de uso, así como a otros daños patrimoniales causados por los daños.
Según el caso, también se puede exigir la sustitución de costes indirectos considerables, especialmente si se ha visto afectado un bien especialmente protegido o se ha producido un elevado daño económico.

La adhesión de la parte perjudicada suspende la prescripción de todas las pretensiones hechas valer, mientras esté pendiente el proceso penal. Solo después de la conclusión firme continúa el plazo de prescripción, siempre que no se haya concedido íntegramente la indemnización.

Una reparación voluntaria, como la asunción de los gastos de reparación, una regulación completa de los daños o un esfuerzo creíble por lograr una compensación, puede tener un efecto atenuante de la pena, siempre que se produzca de forma oportuna y completa.

Sin embargo, si el autor ha actuado de forma planificada, reiterada o de una manera que haya provocado una elevada cuantía de los daños o la destrucción de un bien especialmente digno de protección, una posterior reparación de los daños suele perder gran parte de su efecto atenuante.
En tales constelaciones, una compensación posterior solo compensa de forma limitada la injusticia del acto.

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„Una prueba cuidadosamente preparada de los costes de reparación, la disminución del valor y la pérdida de uso es en caso de daños materiales la base para hacer valer de forma concluyente las pretensiones de indemnización de derecho civil en el procedimiento penal.“
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El proceso penal en resumen

Inicio de la investigación

Un proceso penal presupone una sospecha concreta, a partir de la cual una persona se considera acusada y puede hacer valer todos los derechos del acusado. Dado que los daños materiales graves son un delito perseguible de oficio, la policía y la fiscalía inician el proceso de oficio, en cuanto existe una sospecha correspondiente. No es necesaria una declaración especial del perjudicado para ello.

Policía y Fiscalía

La fiscalía dirige el procedimiento de investigación y determina el desarrollo posterior. La policía criminal realiza las investigaciones necesarias, asegura las pruebas, recoge las declaraciones de los testigos y documenta el daño. Al final, la fiscalía decide sobre el sobreseimiento, el desvío o la acusación, dependiendo del grado de culpabilidad, la cuantía del daño y la situación probatoria.

Interrogatorio del acusado

Antes de cada interrogatorio, la persona acusada recibe una información completa sobre sus derechos, en particular el derecho a guardar silencio y el derecho a la asistencia de un abogado defensor. Si el acusado solicita un abogado defensor, el interrogatorio debe aplazarse. El interrogatorio formal del acusado sirve para la confrontación con la acusación, así como para la concesión de la posibilidad de tomar posición.

Acceso al expediente

Se puede acceder a la inspección de los expedientes en la policía, la fiscalía o el tribunal. También incluye los objetos de prueba, en la medida en que el fin de la investigación no se vea puesto en peligro por ello. La conexión de la parte perjudicada privada se rige por las normas generales del Código de Procedimiento Penal y permite al perjudicado hacer valer las pretensiones de indemnización directamente en el procedimiento penal.

Juicio oral

El juicio oral sirve para la práctica de pruebas oral, la valoración jurídica y la decisión sobre las pretensiones de derecho civil que puedan existir. El tribunal examina en particular el desarrollo de los hechos, la intencionalidad, la cuantía del daño y la credibilidad de las declaraciones. El procedimiento concluye con una condena, una absolución o una resolución por desvío.

Derechos del acusado

Rechtsanwalt Sebastian Riedlmair Sebastian Riedlmair
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„Los pasos correctos en las primeras 48 horas a menudo deciden si un procedimiento se agrava o permanece controlable.“
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Práctica y consejos de comportamiento

  1. Guardar silencio.
    Es suficiente con una breve declaración: “Hago uso de mi derecho a guardar silencio y hablaré primero con mi defensa”. Este derecho se aplica desde el primer interrogatorio por parte de la policía o la fiscalía.
  2. Contactar inmediatamente con la defensa.
    No se debe hacer ninguna declaración sin haber consultado el expediente de investigación. Solo después de acceder al expediente, la defensa puede evaluar qué estrategia y qué aseguramiento de pruebas son sensatos.
  3. Asegure las pruebas de inmediato.
    Todos los documentos, mensajes, fotos, videos y otras grabaciones disponibles deben asegurarse lo antes posible y conservarse en copia. Los datos digitales deben asegurarse regularmente y protegerse contra modificaciones posteriores. Anote a las personas importantes como posibles testigos y registre el curso de los acontecimientos en un protocolo de memoria lo antes posible.
  4. No ponerse en contacto con la otra parte.
    Sus propios mensajes, llamadas o publicaciones pueden utilizarse como prueba en su contra. Toda la comunicación debe realizarse exclusivamente a través de la defensa.
  5. Asegurar a tiempo las grabaciones de vídeo y datos.
    Los vídeos de vigilancia en el transporte público, locales o administraciones de fincas suelen borrarse automáticamente al cabo de pocos días. Por lo tanto, las solicitudes de seguridad de datos deben presentarse inmediatamente a los operadores, la policía o la fiscalía.
  6. Documentar los registros e incautaciones.
    En caso de registros domiciliarios o incautaciones, debe solicitar una copia de la orden o del acta. Anote la fecha, la hora, las personas implicadas y todos los objetos que se hayan llevado.
  7. En caso de detención: no declarar sobre el asunto.
    Insista en que se notifique inmediatamente a su defensa. La prisión preventiva solo puede imponerse en caso de sospecha fundada y motivo de detención adicional. Las medidas más leves (por ejemplo, promesa, obligación de comparecer, prohibición de contacto) tienen prioridad.
  8. Prepare la reparación de forma específica.
    Los pagos, las prestaciones simbólicas, las disculpas u otras ofertas de compensación deben tramitarse y documentarse exclusivamente a través de la defensa. Una reparación estructurada puede tener un efecto positivo en el desvío y la determinación de la pena.
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„Quien actúa con reflexión, asegura pruebas y busca apoyo legal a tiempo, mantiene el control sobre el procedimiento.“

Sus ventajas con el apoyo de un abogado

Los daños materiales graves según el artículo 126 del Código Penal (StGB) se refieren a injerencias en la propiedad ajena que afectan a objetos especialmente protegidos o causan daños considerables superiores a 5.000 €. La valoración jurídica depende en gran medida de la cuantía de los daños, la protección del bien, el dolo y la situación probatoria. Pequeñas desviaciones en los hechos pueden decidir aquí sobre acusación, desvío o absolución.

Un acompañamiento letrado temprano garantiza que las pruebas se aseguren correctamente, los daños se determinen correctamente y las circunstancias eximentes se elaboren de forma jurídicamente aprovechable. Precisamente en el caso de elevadas sumas de daños o bienes especialmente protegidos, un análisis jurídico preciso es decisivo.

Nuestro bufete

Como representación especializada en Derecho penal, garantizamos que la acusación de daños materiales graves se examine de forma exhaustiva, objetiva y sin errores jurídicos y que el procedimiento se lleve a cabo sobre una base sólida de hechos.

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„El apoyo legal significa separar claramente el acontecimiento real de las valoraciones y desarrollar a partir de ello una estrategia de defensa sólida.“
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FAQ – Preguntas frecuentes

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