En Austria, existe una prohibición absoluta de publicidad, especialmente para los medicamentos sujetos a prescripción médica. Solo se permite la publicidad de muy pocos medicamentos. La publicidad está permitida para:

La publicidad debe presentar los medicamentos y sus propiedades de forma objetiva y sin exageraciones. Por ejemplo, no se puede prometer en la publicidad un efecto que vaya más allá del efecto real o científicamente probado.

Publicidad dirigida al público general y publicidad dirigida a profesionales

En cuanto a la publicidad de medicamentos, se distingue entre publicidad dirigida al público general y publicidad dirigida a profesionales.

La publicidad dirigida al público general se dirige al consumidor. En este caso, el carácter publicitario debe ser claramente reconocible. Además, la publicidad no debe contener elementos que, por ejemplo, hagan que un examen médico parezca superfluo.

A diferencia de la publicidad dirigida al público general, la publicidad dirigida a profesionales se dirige a personal especializado, como médicos. También en este caso existen requisitos especiales. Por ejemplo, la publicidad dirigida a profesionales debe contener la información esencial sobre el medicamento.

Por cierto, la publicidad de medicamentos en la radio está fundamentalmente prohibida. Para obtener más información, consulte también «Publicidad en radio».

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